Cocineros; Pasión, arte y amor

Una de las mayores satisfacciones para un cocinero es, sin duda, ver la cara de sus comensales al probar cada uno de sus platos. Espacios suspendidos en el tiempo que reflejan hedonismo puro, satisfacción, placer y recuerdos, añoranzas del pasado y buenos momentos que al fragor de un buen sofrito vuelven sus más íntimos momentos de calidez como flashes intrépidos en medio de alguna cena. Como cronista gastronómico, la satisfacción viene de otro lado. Aunque cueste creerlo no vamos en busca del error, de despedazar una carta, de criticar la preparación de un cocinero… Nosotros vamos por esos momentos de placer, estamos en la constante búsqueda de ese recuerdo perdido entre ollas, sartenes, las faldas de mi abuela, el cigarro de mi Tata. Y es que para quienes vivimos en torno a una olla, quienes adoptamos la cocina como estilo de vida, comprendemos que más que recetas, porciones, mezclas y métodos, la cocina es pasión, corazón y sentimiento; es una forma de vivir distinta y los cocineros… bueno, los cocineros somos una raza aparte, tenemos la increíble capacidad de llevar nuestra pasión a niveles que pocos pueden, Freud le llamaba sublimar. Llevar toda esa ira, pasión, congoja a un plato perfecto, balanceado… Una obra de arte. Esta columna, la primera después de mucho (básicamente por mi periodo de entrenamiento como padre), busca dignificar la labor de los maestros, hombres y mujeres que a diario se sacan la cresta en un cuarto caliente, pensando, pelando, cortando, picando, porcionando, friendo, horneando y cocinando para que cuando usted llegue a su mesa, querido amigo, tenga una pequeña porción de perfección en su plato (siempre y cuando el restaurante sea bueno)… Y créame, el cocinero no busca que lo manden a llamar para que delante de todos le diga: “Que buen platillo maestro” (aunque no es malo el reconocimiento público), somos más simples. Basta sólo con mirarlo mientras usted saborea y entrecierra sus ojos… Ahí sabemos que a usted le gustó, ¡ahí está nuestro pago!

Comentarios